26 mar. 2016

la luz que entra por las rendijas de la persiana

   Quizás el problema está en deslumbrarme por pequeñas normalidades, sin querer ahondar en por qué las celebro como grandes hazañas. Quizás el problema está en asumir que, durante muchos años, me rodeé de gente equivocada, que convirtió la más mínima señal de amabilidad en magia para mí. Me fui metiendo, lentamente, en un mundo de vínculos unilaterales, donde sólo era una empleada. Me metí a mí misma en una caja llena de rutinas sofocantes, de amor confundido con control. La monotonía arrastraba los pies, esperando el siguiente reproche o el siguiente adiós. Y me acostumbré a vivir en cierta oscuridad, pero sintiéndola cómoda, sintiendo que así era como se suponía que tenía que ser. Quizás es por eso que me maravillo cuando sos normal. Porque, para mí, sos la luz que entra por las rendijas de la persiana.

6 comentarios:

Kristalle dijo...

Me ha encantado el texto, la rutina aveces aburre, hay que hacer cosas nuevas..

Saludos

Luli Cattáneo dijo...

Esa pequeña luz que entra por la rendija es, en muchas ocasiones, las que nos hace recordar que la luz en sí misma existe. Lindo blog, buenas entradas. ¡Saludos, Tame! :)

a l i v e dijo...

La luz que entra por la rendija de las persianas... hermoso.

Un abrazo!

LittleMer dijo...

Jo, qué bonito es sentir esa luz, tan pura y refrescante... ¡Precioso!

Fénix dijo...

Precioso. Sinceramente, me encanta que haya personas como yo, que hemos abierto los ojos después de creerlos ya abiertos. Que hemos salido de esa rutina indeseable que nos ''gustaba'', o eso decíamos, porque creíamos que era normal. ¿Normal?¿Quién dice lo que es normal o no? Sin embargo, el dolor no es lo idóneo, y se está mejor apartada de él.

http://elvenenoquemata.blogspot.com.es/ ♥

Sabrina dijo...

hermosas palabras, Sigo desde siempre tu blog y nunca me canso de leerte.

Gracias.

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escribir en primera persona no es escribir sobre mí.